miércoles, 24 de febrero de 2010

35 tacazos, su puta madre ...



Este es el correo de un amigo ... me ha dejado un buen rollo de cojones ... en serio ...

GRACIAS MÁQUINA:

"Me uno a las felicitaciones al presi que tan elegantemente nos gobierna. Eso sí, Diegol, no seas pelota, eso de que está hecho un chaval... ¡Si está hecho un guiñapo!, no sé el contador de catarros de su blog por cuánto va, cada partido viene con que le duele algo distinto, el otro día se compró una pulsera de esas para el reuma, en fin, que está hecho una mierda... de hecho... está más o menos como yo... y tiene 3 años más... será cabrón... Moi... ¡¡¡Que te den!!!"




P.D: Felicidades hermano, pocos pueden decir eso el día de su cumple, nosotros podemos, porque somos los mejores ... auuuuuuuuuu auuuuuuuuuu auuuuuuuuuuuuuuu

martes, 9 de febrero de 2010

Proporción humana


(CTRL+ Click Izq. para hacer mas grande)

lunes, 8 de febrero de 2010

PESI

viernes, 5 de febrero de 2010

Cabra pelambrética



En el monte hay una cabra
ética, perlética, pelambrética, peluda, pelapelambruda.
Y tiene unos hijos,
éticos, perleticos, pelambréticos, peludos, pelapelambrudos.


Si la cabra no fuera
ética, perlética, pelambrética, peluda, pelapelambruda,

no hubiese tenido unos hijos
éticos, perléticos, pelambréticos, peludos, pelapelambrudos.

jueves, 4 de febrero de 2010

Saber vivir

Siendo veterinario, me habían llamado para echar un vistazo a un Lobero Irlandés de unos diez años llamado Belker. Los propietarios del perro, Ron, su mujer, Lisa, y su pequeño hijo, Shane, estaba muy unidos a Belker, y todos ellos esperaban un milagro.

Examiné a Belker y descubrí que estaba muriendo de cáncer. Le conté a la familia que no había nada que pudiéramos hacer por él, y les ofrecí practicarle una eutanasia en su casa.

Mientros hacíamos los preparativos, Ron y Lisa me comentaron que sería bueno para Shane que viera el procedimiento. Creían que Shane podía aprender algo de la experiencia.

Al día siguiente, sentí un nudo en la garganta al ver a la familia de Belker rodearle. Shane parecía muy tranquilo, acariciando al perro por última vez, que me hizo preguntarme si sabía exactamente qué estaba ocurriendo. En unos minutos, Belker moría tranquilamente.

El pequeño pareció entender su muerte sin ninguna dificultad o confusión. Nos sentamos juntos un momento tras de la muerte de Belker, preguntándonos en voz alta el porqué del triste hecho que supone el que la vida de los animales sea más corta que la de los humanos.

Shane, que había estado escuchando en silencio, empezó a decir, "Yo sé por qué"

Sorprendidos, nos giramos hacia él. Lo que salió de su boca me dejó boquiabierto. Nunca he escuchado una explicación más reconfortante. Dijo, "Las personas nacen para que puedan aprender cómo vivir una buena vida, como querer a todo el mundo y ser buenos, ¿no?".

El pequeño de seis años prosiguió, "Bueno, los perros ya saben cómo hacer eso, así que no hace falta que se queden tanto tiempo".